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 LOS SECRETOS DEL TERCER OJO

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MensajeTema: LOS SECRETOS DEL TERCER OJO   Sáb Feb 19, 2011 8:33 am

La glándula pineal o epífisis es una glándula de secreción interna que forma parte del hipotálamo. Es una pequeña formación ovoidea, aplanada, que descansa sobre la lámina cuadrigémina, en el tercer ventrículo cerebral. Es la glándula que segrega la hormona melatonina, que es producida a partir de la serotonina. La epífisis, sensible a la luz, está relacionada con la regulación de los ciclos de vigilia y sueño. Mide unos 5 mm de diámetro.

El filósofo René Descartes propuso que la glándula pineal era aquello que conectaba el cuerpo con el alma, o que la contenía. Su propuesta surge debido a que la glándula pineal no esta duplicada bilateralmente en el cuerpo, y ademas creía (erróneamente) que era exclusivo de los seres humanos.

Los escritores occidentales que investigaron los chakrás (centros de energía hinduistas) consideraban que la glándula pineal sería el «tercer ojo».

Descartes aseguraba que esta glándula era el asiento del alma. Los orientales aseguran que esta glándula es un tercer ojo atrofiado. Cuando la ciencia médica del mundo occidental descubrió que esta glándula es tan sólo un pequeño tejido rojo-gris situado en la parte posterior del cerebro, entonces rechazó la afirmación de Descartes y de los orientales. Mejor hubiera sido no sentar dogmas científicos y estudiar todos los conceptos en forma ecléctica y didáctica.

Los yoguis de la India aseguran que la glándula pineal es la ventana de Brahma, el ojo de diamante, el ojo de la polividencia que mediante cierto entrenamiento especial nos da la percepción del ultra.

Los gnósticos dicen que en la glándula pineal está el átomo del Espíritu Santo. La Biología esta resuelta a investigar todas estas cosas. Los orientales afirman que en la glándula pineal se halla el loto de los mil pétalos. No hay duda que esa es la corona de los santos. Los hombres de genio tienen la glándula pineal muy desarrollada. En los cretinos se ha descubierto que la glándula pineal se halla atrofiada. Los grandes fenómenos de fascinación de masas, tan comunes en la India, sólo son posibles cuando el fakir autentico, tiene la glándula pineal llena de gran vigor.

El energetismo glandular no puede ser despreciado por el biólogo. El intercambio bioelectromagnético de las glándulas pituitaria y pineal nos hace clarividentes.

Parece existir cierta relación entre el átomo del cobre y la glándula pituitaria. Algunos sabios utilizaron el cobre para desarrollar la clarividencia. Nostradamus permanecía horas enteras mirando fijamente las aguas contenidas entre un recipiente de cobre puro. Ese sabio médico hizo profecías que se han cumplido con toda exactitud a través del tiempo. Los astrólogos afirman que la glándula pituitaria está influenciada por Venus, y que el cobre también está influenciado por Venus. Sólo así podemos comprender la íntima relación que existe entre el cobre y la glándula pituitaria.

Cuando los sacerdotes católicos venidos de España durante la conquista llegaron a un grupo de sacerdotes aztecas, les sucedió algo interesante. Cuenta la tradición que los sacerdotes católicos catequizando a los indios, les hablaron de ángeles, arcángeles, etc. Después de todo, los sacerdotes indios invitaron a los sacerdotes católicos a comer. Dicen que los sacerdotes católicos comieron entre los alimentos un cactus muy sabroso. Ese cactus despertó momentáneamente la clarividencia de los sacerdotes españoles. Entonces estos vieron ángeles, arcángeles, etc. etc.

El asombro fue terrible, y no hallaban los sacerdotes católicos que hacer. Entre tanto los indios sonriendo decían: ¡Estos ángeles y arcángeles de los cuales nos habláis, hace mucho tiempo los conocemos! Cuenta la tradición que los sacerdotes católicos hicieron matar a los sacerdotes aztecas considerándolos brujos o hechiceros.


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